Las Gemelas Olsen, o el arte de parecer niñas de cinco años jugando con la ropa de mamá
Tuesday, May 30th, 2006Aunque en Peung no podríamos vestirnos con clase aunque alguien estuviera apuntándonos con una pistola (y ya ha pasado) a veces es saludable tomar una pequeña dosis del Jarabe de la Perra Criticona para no tanto señalar discretamente las fallas en el vestir de otros, si no reirnos en su cara o por lo menos, frente a las fotos que los internets nos ofrecen.

En el caso de las Gemelas Olsen, a veces sería mejor que nos quedásemos con la imagen de la niña sasona que siempre tenía algo que decirle al tío Jesse, pero nimodo, el tiempo tiene que pasar y a veces las personas maduramos de manera chistosa, pues no hay otra forma de llamarlo. ¿Por qué alguien decide cubrir su delgada y chaparrita figura con capas y capas de colchones, maquillaje como de juguete y gafas gigantotas? Ese es otro de los grandes enigmas de la humanidad. Lo único que le falta a sus ropajes para cerrar es un jueguito de té hecho de plástico rosa, pero en vez de Kool-aid, lleno de vodka.








