Ahora que la vida política de nuestro país está medio apaciguada (sí, claro), ya sentíamos que nos hacía falta una nueva figura que nos entretuviera tanto como nuestro querido Peje, o mínimo como el Dr. Simi, realmente extrañamos ver en las noticias de manera sobresaturada a personajes que hacen de la política y el peung su modus vivendis (esperemos que así se escriba).
Pero no teman, amiguitos, ha llegado Humberto Moreira, gobernador de Coahuila. Tenemos aquí a un gober que no tiene miedo de aceptar su afición al baile “chúntaro” (sí, hay regiones del país donde la gente baila chúntaro de manera regular en el 2006), de hecho lo baila con sus aficionados, o como se les diga a quienes lo siguen en los eventos públicos. Existen videos de dichos encuentros dancísticos, pero nuestro equipo de investigación no ha podido encontrar ninguno para mostrárselo, esperemos que esa situación cambie prontamente. El problema en sí no es tanto que el gober baile, pero ¿por qué bailar chúntaro cuando podría bailar reaggeton, un ritmo más favorecido en estas épocas? y además, ¿cuánto afecta el agacharse y mover los brazos como pájaro a su labor como gobernador de un estado? Según el PAN, nanais:
“Al gobernador Humberto Moreira los coahuilenses tenemos tiempo de conocerlo y sabemos que una de sus aficiones es el baile; les voy a confesar que nunca lo he visto bailar, pero dicen que baila bien, sobre todo el ‘chúntaro’, ese baile colombiano.
En lo particular los gustos que tengan nuestras autoridades —a él le da por bailar y a otros les da por cantar—… entonces realmente a mí eso me parece ‘pecata minuta’. Aquí lo importante y creo es lo que le importa a la ciudadanía, es que hagan un buen trabajo.
Eso es lo que espera la gente de sus gobernadores al margen de que Humberto Moreira baile o no baile, lo haga bien o lo haga mal, eso es intrascendente”.
Gracias por aclararnos el punto Esther Quintana Salinas, ya entendimos que es posible separar el baile de la política, así como una espía internacional puede ser ama de casa durante el día, y estar casada con Brad Pitt. Pero aun así, este… ¿por qué se tiene que alburear a sus colegas políticas? Sí, no sólo es chúntaro, también es un alburero. ¡Esto cada vez se pone mejor!
Lo siguiente salío en el periódico Vanguardia, así que échenle la culpa a ellos cuando les salga un aneurisma al leerlo:
El más reciente episodio lo protagonizaron Moreira y De las Fuentes esta semana durante el evento de inauguración del bulevar Centro de Convenciones.
De las Fuentes, haciendo alusión al Gobernador, dijo: “Yo también le pongoâ€, lo que provocó sonoras carcajadas. Unos segundos después, en su intervención Moreira le respondió: “Yo le he estado poniendo todo el tiempo… caminando atrás de élâ€.
Ayer tanto el Alcalde como el Gobernador recapacitaron sobre el bochornoso incidente y Moreira declaró que le pidió a De las Fuentes dejar los albures y bromas pesadas.
“Le pedí al Alcalde que pudiéramos omitir algunas bromas. Se lo pedí respetuosamente. Yo me llevo con todos bien, pero se lo pedí de manera respetuosaâ€, aseguró el Gobernador.
Moreira aclaró que la relación entre él y el Alcalde sigue como antes: “Sigue siendo mi cuate y todo, pero estaban (las bromas) muy pesadas, ¿no?â€.
De las Fuentes dijo que las bromas continuarán, pero en privado (Nota del Peungmasta: sí, tipo en la suite presidencial, picarones :D).
Es por eso que es bueno no perder la calma cuando no encontramos suficiente peung en nuestras vidas, el peung sigue vivo, bailando, albureándose a sus amigos y cantando piglipiglipá desde lo más profundo de su corazón. La fé en el peung es lo último que se pierde. Ah, él es el Gober: