Parece que fue ayer (de hecho, fue hace dos días) que leíamos con pasión un fragmento de la magna obra de Ernestina Sodi, “Líbranos del mal”, donde nos relataba con un estilo magistral sólo comparable a los mejores capítulos de Mujer, Casos de la Vida Real, como Laurita Zapata le había dicho a sus secuestradores que Ernestina era su hermana, no una amiga como ellos suponían.
Le pedimos a Diosito con mucho fervor que nos regalara más pasajes del libro, si no tendríamos que ir a Liverpool a comprarlo, cosa que no queríamos hacer (a Liverpool sólo se va a cafecear con las Pupis y Cuquitas del mundo), y parece que nuestras plegarias fueron escuchadas: ya conseguimos otros fragmentos, y sí, es todo lo que esperábamos y más, es como… no hay palabras para explicar lo que uno siente al leer cosas como “no voy a soportar una violación multitudinaria”. Mejor que cada quien lo disfrute por su propia cuenta:
-Titi, ¿puedo pasar? - es Romeo, que está borracho
-Titi, quiero hacerte el amor.
Me paralizo. No puedo contestar nada. Se acerca y me da la toalla para cubrirme el rostro y salir de la colcha. De inmediato me incorporo pero sólo puedo decir:
-Salte por favor. Salte del cuarto.
Él me toma del cuello, acercándome a su boca, y me dice:
-Hoy tú vas a ser mía, ¿oíste?
Mi llanto sale de una manera increíble; simplemente está ahí, justificando el momento, defendiendo mi integridad, gritando con todos mis sentimientos que no me haga eso, ¡que no me haga eso!
-Romeo, ¡por favor! ¡No me hagas esto, yo no quiero tener relaciones sexuales contigo! Esto sería una violación. Yo no quiero nada contigo. Ya tengo demasiado para que ahora me salgas con esto.
-Escucha - me dice tomándome del pelo con fuerza-.Toda la banda está sexualmente inquieta contigo (Nota del peungmasta: ¡Madres! ¿no es esa como la mejor frase jamás escrita?), y tienes que decidir: con todos, o solamente conmigo. Si yo te hago mía nadie puede meterse contigo porque aquí tenemos normas y una de ellas es que nadie se mete con la hembra de otro. Tú decides.
Inmediatamente mi instinto de conservación me dice que tendré que soportarlo; no voy a soportar una violación multitudinaria. Tengo que serenarme y pensar en cómo salir sin peligro de lo que, ahora descubro, será inevitable.
Nota: Obviamente lo que pasaron las hermanas Sodi fue algo que nadie debería vivir. El punto no es reirse del secuestro o algo así, el punto es que si vas a escribir un libro contando tu experiencia al respecto, por lo menos usa las palabras reales, no existen los secuestradores que dicen “lotería”.
Bueno, volviendo un poco al texto, queremos que realizen un ejercicio: Digan en voz alta “Toda la banda está sexualmente inquieta contigo” , repítanlo lentamente, varias veces….
“Toda la banda está sexualmente inquieta contigo”
“Toda la banda está sexualmente inquieta contigo”
“Toda la banda está sexualmente inquieta contigo”
“Toda la banda está sexualmente inquieta contigo”
Como ya lo dijo Thalía, tienes que releerlo porque no puedes alcanzar a entender el nivel de Peung contenido de manera concentrada en esas siete palabras. Como que de manera literal uno se puede imaginar a los secuestradores todos nerviositos arrimándosele a la pierna de la Erny o algo.
…más fragmentos, ¿por favor?