Pues hay una bronca entre Obama y Hugo Chávez, quesque los gringos andan diciendo que Venezuela no está cooperando en la lucha contra el narcotráfico. Ya sabemos que el reynado de Huguín es básicamente un testamento a pegarle patadas en los bajos a los gringos todas las veces posibles, entonces no hay ninguna sorpresa en esta noticia. Lo único que sí es digno de peunguiar es la declaración que realizó Chávez en “ChTV” -el canal que tomó a la fuerza hace unos años-. El venezolano dijo las clásicas frases, “Señor Obama” y “bushismo”, pero luego recitó un fragmento de una copla tradicional venezolana, para darle, um, ¿interés? al asunto:
Yo soy como el espinito que en la sabana florea: le doy aroma al que pasa, pero espino al que me menea.
Oooo-keeey. Qué marica se oyó el wey. Y OJO, a Chávez le pueden gustar las viejas y seguir siendo bien marica, esto no se trata de preferencias sexuales. ¿A poco al leer el párrafo no se imaginan a Chávez con un vaporoso vestido corto estampado de florecitas, siendo cortejado por el galán de Obama en los callejones de algún bonito pueblo colonial? Jaja, ¡imagen mental! ¡grábensela!
Y ya nomás porque nos gusta la chingadera, una pequeña gráfica onda PowerPoint para que la impriman y la pongan en un marco en su mesita de noche.




